Nuestra historia
Dos vidas unidas por la fe y el propósito.
Una historia construida sobre la familia, el servicio y la convicción de que cada persona puede vivir en la plenitud de su llamado.
Juan Manuel & Nerina Curbelo
Una vida dedicada a formar personas, fortalecer familias y equipar líderes.
Su historia une el llamado pastoral, la enseñanza y una profunda convicción: cada persona puede experimentar la restauración de Dios y vivir plenamente su propósito.
Juan Manuel y Nerina Curbelo son pastores principales de la Iglesia Plenitud de Vida, en Mendoza, Argentina, y directores de la fundación Plenitud de Vida Internacional Inc., con sede en Puerto Rico.
Además de su labor pastoral, desarrollan un amplio ministerio de enseñanza a través de conferencias, talleres y capacitaciones dirigidas a instituciones educativas, empresas e iglesias.
Ambos son licenciados y profesores en Teología y Filosofía, además de orientadores en Familia, egresados del Seminario Internacional Teológico Bautista de Buenos Aires. Como conferencistas y escritores, han dedicado su vida a formar personas, fortalecer familias y equipar líderes para que vivan y cumplan el propósito de Dios.
Con más de dos décadas de ministerio, 30 años de matrimonio y una red de iglesias en Argentina y Paraguay, han desarrollado una trayectoria caracterizada por la enseñanza fiel de la Palabra de Dios, el liderazgo saludable y la pasión por el crecimiento integral de la Iglesia. A través de sus libros, conferencias, capacitaciones y podcasts, comparten principios bíblicos y herramientas prácticas que inspiran a vivir una fe madura, transformadora y relevante para los desafíos de nuestro tiempo.
Juntos han formado una familia de cuatro hijos: Emanuel, casado con Ana Cristina; Nicolás, casado con Florencia; Miqueas; y Gianella Abigail. También disfrutan la alegría de ser abuelos de Esteban, hijo de Emanuel y Ana Cristina, y de Gracia y Mateo, hijos de Nicolás y Florencia. Fuera del ministerio, valoran profundamente compartir la vida en familia y servir juntos a Dios.
Su mayor anhelo es que cada recurso que producen acerque a las personas a Cristo, fortalezca su carácter y las impulse a vivir con convicción, esperanza y propósito. Están convencidos de que Dios los llamó a contribuir para que cada persona y cada familia experimenten la sanidad, la restauración y la transformación que solo Él puede ofrecer, alineándose así con el propósito original para sus vidas.
«Yo y mi casa serviremos a Jehová».